«… un grupo social, provisto de una concepción propia del mundo, aunque sea embrionaria, pero manifiesta en la acción (lo que quiere decir que se manifiesta ocasionalmente, irregularmente, o sea, cuando ese grupo se mueve como un conjunto orgánico), tiene, por razones de sumisión y subordinación intelectuales, una concepción del mundo no propia, sino tomada en préstamo de otro grupo, y la afirma verbalmente, y hasta cree seguirla, porque efectivamente la sigue en «tiempos normales», o sea, cuando la conducta no es independiente y autónoma, sino, como queda dicho, sometida y subordinada. He aquí, pues, que no se puede separar la filosofía de la política, y hasta que se puede demostrar que la elección y la crítica de una concepción del mundo constituyen por sí mismas un acto político.»
-Antonio Gramsci, «Cuadernos de la cárcel», Volumen 4, México, Era, 1986 p. 247.
Subrayemos:
a.- La concepción del mundo se manifiesta en la acción: irregularmente, ocasionalmente…
b.- Las ocasiones en que esa concepción propia del mundo se manifiesta en la acción son aquellas en que ese grupo social se mueve como un conjunto orgánico.
c.- La organicidad de un grupo social no se refiere a lo técnicamente organizativo, si no a la auto-conciencia de su propio proyecto de estado.
d.- Conviene recordar que Gramsci no usa el concepto de estado reducido al aparato técnico administrativo- represivo, si no entendiéndolo como el conjunto de la sociedad, como el ethos de un entero orden social.
Joan Tafalla
http://lacarmagnole.blogspot.com.es/2013/02/no-se-puede-separar-la-filosofia-de-la.html
